Cuando INEGI publica el INPC mensual, los titulares de los medios se concentran en una sola cifra: la inflación general anual. Pero esa cifra agregada esconde dos historias económicas muy distintas que Banxico lee de manera completamente diferente. La inflación subyacente refleja las presiones estructurales de la economía mexicana; la no subyacente refleja choques de oferta que la política monetaria no puede controlar. Saber descomponer cada lectura del INPC es la diferencia entre seguir las noticias y entender el contexto monetario real.

¿Qué incluye el INPC subyacente?

El INPC subyacente excluye los componentes más volátiles del índice general. Específicamente, deja afuera:

  • Productos agropecuarios: frutas y verduras, ganado, productos animales no procesados. Sujeto a estacionalidad y choques climáticos.
  • Energéticos: gasolina, gas LP, electricidad. Sujeto a precios internacionales del petróleo y decisiones administrativas.
  • Tarifas autorizadas por gobierno: transporte público, agua, predial, peajes. Sujeto a decisiones políticas no relacionadas con la inflación de fondo.

Lo que queda en el INPC subyacente son dos subcomponentes principales:

  1. Mercancías subyacentes: bienes de consumo procesados (alimentos procesados, ropa, electrónicos, muebles, autos). Aproximadamente 39% del INPC general.
  2. Servicios subyacentes: vivienda (arrendamiento equivalente), educación, salud, recreación, transporte privado. Aproximadamente 36% del INPC general.

Juntos, mercancías y servicios subyacentes representan aproximadamente el 75% del peso del INPC general. La parte restante (25%) es el INPC no subyacente.

¿Por qué la distinción es tan importante para Banxico?

Banxico tiene un mandato de estabilidad de precios pero opera con una herramienta única: la tasa objetivo. Esta herramienta es eficaz para afectar la demanda interna (vía crédito, expectativas, tipo de cambio), pero no puede afectar la oferta de productos agropecuarios ni los precios internacionales del petróleo.

Si el INPC general sube porque hay una sequía que dispara el precio del jitomate, subir la tasa objetivo no traerá lluvia. Si sube porque el precio del Brent internacional se duplica, subir tasas no producirá más petróleo. La inflación no subyacente es, en gran medida, una variable que Banxico debe "esperar" que se normalice.

En cambio, si el INPC subyacente sube, la causa es típicamente exceso de demanda, presiones salariales, o expectativas de inflación que se están desanclando. Estos son problemas que la política monetaria sí puede atacar.

La regla operativa de Banxico, leída en sus comunicados de los últimos años:

  • Inflación no subyacente al alza, subyacente controlada: vigilancia, esperar normalización, no subir tasas
  • Inflación subyacente al alza: actuar con la tasa objetivo
  • Ambas al alza simultáneamente: actuar agresivamente y monitorear segunda ronda

¿Qué es la segunda ronda?

Un concepto crítico para entender por qué Banxico vigila incluso la no subyacente: la segunda ronda.

Cuando un choque de oferta sube los precios de bienes no subyacentes (por ejemplo, gasolina sube 15% por shock internacional), los trabajadores pueden exigir aumentos salariales para compensar. Si los salarios suben, las empresas trasladan el incremento a sus precios. La inflación subyacente comienza a contagiarse.

Este efecto de "segunda ronda" convierte un choque de oferta transitorio en una espiral inflacionaria estructural. Es lo que Banxico monitorea más estrechamente: no la inflación no subyacente per se, sino las señales de que está contaminando a la subyacente.

Indicadores típicos de segunda ronda:

  • Crecimiento del salario mínimo y de salarios contractuales por encima de la productividad
  • Crecimiento de la masa salarial nominal en empleo formal IMSS por encima de la inflación
  • Aceleración de los precios de servicios subyacentes (arrendamiento, educación, salud)
  • Desanclaje de las expectativas de inflación a 12 meses en la encuesta Banxico

Si estos cuatro indicadores se aceleran simultáneamente, Banxico actúa aunque la inflación subyacente todavía no muestre el efecto en los datos publicados.

¿Cómo leer un dato mensual del INPC?

Cuando INEGI publica el INPC el primer jueves del mes, el inversionista informado mira los siguientes números en orden:

  1. INPC general anual: el titular, pero el menos informativo
  2. INPC subyacente anual: la métrica clave para Banxico
  3. INPC general mensual: el momentum más reciente
  4. INPC subyacente mensual: el momentum estructural
  5. Mercancías subyacentes anual: ¿tipo de cambio está presionando precios importados?
  6. Servicios subyacentes anual: ¿demanda interna y salarios están presionando?
  7. INPC no subyacente anual: ¿hay choques de oferta transitorios?

Un ejemplo concreto de lectura, con datos hipotéticos pero verosímiles para mayo de 2026:

  • INPC general anual: 4.10%
  • INPC subyacente anual: 3.85%
  • Mercancías subyacentes anual: 3.20%
  • Servicios subyacentes anual: 4.30%
  • INPC no subyacente anual: 5.05%

¿Qué dice esta lectura?

  • El INPC general está dentro de la banda de tolerancia (2–4%) pero ligeramente sobre el techo
  • El INPC subyacente está cerca del techo pero por debajo del general
  • La fuente del problema es la inflación de servicios subyacentes (4.30%), no las mercancías (3.20%)
  • Esta presión de servicios indica probables presiones salariales o de demanda interna
  • La no subyacente al 5.05% suma a la cifra general pero es probablemente transitoria

La conclusión operativa: Banxico continuará monitoreando servicios subyacentes muy de cerca. Si baja hacia 4.00%, hay espacio para recortar tasas. Si sube hacia 5.00%, los recortes se posponen.

¿Qué es el "Triunvirato Inflación–Salarios–Expectativas"?

Una herramienta analítica que ha ganado tracción en Banxico es el monitoreo simultáneo de tres variables:

  1. Inflación de servicios subyacentes (componente más persistente)
  2. Crecimiento de los salarios contractuales y mínimo
  3. Expectativas de inflación a 12 meses en la encuesta Banxico

Si las tres están en zona controlada (servicios subyacentes ≤ 4%, salarios consistentes con productividad, expectativas ancladas en ≤ 3.65%), Banxico tiene espacio para flexibilizar. Si una de las tres se desancla, el espacio se reduce. Si las tres se desanclan simultáneamente, Banxico debe actuar.

Esta visión integrada explica por qué Banxico ha sido cauteloso en el ciclo de bajadas actual: aunque la inflación general ha caído, los servicios subyacentes y los salarios contractuales han mostrado más persistencia, manteniendo abierta la posibilidad de presiones de segunda ronda.

La frecuencia y el calendario de publicación

INEGI publica el INPC con dos cadencias:

  • INPC mensual completo: primer jueves del mes siguiente (por ejemplo, datos de mayo se publican el primer jueves de junio)
  • INPC quincenal: el 9 y el 24 de cada mes aproximadamente, cubriendo las dos quincenas

Para el inversionista, ambas publicaciones son relevantes. La quincenal da un anticipo del momentum, la mensual confirma con la cifra completa. Ambas se publican antes de las decisiones de Banxico, por lo que están plenamente disponibles para la deliberación de la Junta.

Lecturas complementarias

  • Inflación INPC y expectativas de tasas en México (NV1 padre)
  • Breakeven inflation en México: cómo leerlo en la curva de bonos (NV2 hermano)
  • Cómo Banxico fija la tasa objetivo y su impacto sobre la curva de tasas (NV1)
  • Reuniones de Banxico: cómo leer las decisiones de la Junta de Gobierno (NV1)

Recursos primarios: INEGI calendario INPC (inegi.org.mx → Programas → INPC), banxico.org.mx informes trimestrales (sección de inflación), tabuladores de salarios mínimos en la CONASAMI.


Aviso editorial: este artículo es de carácter exclusivamente informativo y educativo. No constituye recomendación de inversión, oferta ni solicitud de compra o venta de valores. Las decisiones de inversión deben tomarse con base en el perfil de riesgo del lector y, cuando corresponda, con el apoyo de profesionales registrados ante la CNBV.

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